jueves, 6 de noviembre de 2014

CAMBIA TU INTERIOR, TU ACTITUD Y CAMBIARÁS EL MUNDO.





Siempre se ha dicho que el ser humano se crece ante las adversidades. 
Cuando un golpe inesperado te deja sin destino soñado o cuando una enfermedad asoma en tu cuento planificado. 
Sin embargo, a día de hoy, nos han cortado las alas, precintado la boca y de milagro, no nos han amputado las manos para que no podamos votar. 
Y ahí andamos, sin desplegar el vuelo, sin alzar la voz y pensando en sí es bueno o no ir a las urnas. 
No, no me refiero al 9N, ni mucho menos. En ese jardín no voy a entrar, que hay demasiadas espinas en ambos lados como para que yo vaya deshojando la margarita como si de un solo amor se tratara.
¿Qué hacemos los que amamos a las dos?
Bueno, he dicho que no iba a entrar en ese tema...
A lo que iba; Los tiempos corren y cada vez se estrecha más el camino... por no hablar del estrecho, que como moscas caen electrocutados porque tienen ganas de libertad, de ilusión y de vida. 
¡Malditos hipócritas, que sentencian corazones a punta de boli y papel!

En fin, el caso es que actualmente estamos casi sin aire que respirar y el ser humano, ese que se agiganta ante las circunstancias más graves, sigue adormecido por el miedo y porque se acoge a un refrán que se ha vuelto mandamiento: Mas vale pájaro en mano, que ciento volando...

Reconozco que esta vida es dura, difícil y que los días se han convertido para muchos en una aventura de supervivencia. Sí , para muchos. Personas que no llegan a final de mes, pacientes que se juegan su salud en lugares precarios, trabajadores que se matan por un sueldo retando los riesgos laborales, gente que por edad ya no son útiles para la sociedad y niños que crecen con diccionarios que han olvidado la palabra futuro. 
Pero aguantando lo que aguantamos, seguimos aquí, ¡Vivos! y tenemos la posibilidad de luchar hasta la extenuación y la responsabilidad de elegir como queremos actuar. 

¿Cómo conseguir que el gris cambie por el verde?
De principio, deberíamos creer en nosotros mismos. 
No hay otra. Si este mundo no te gusta, empieza a cambiar desde el lugar que más conoces. 
Cambia tu interior. Tú actitud. Tu forma de enfocar los días... tú energía. 
Canjea el lamento por la construcción de circunstancias positivas. 
Borra la palabra imposible y apuesta por hacer lo que desees hacer, sea lo que sea.
Despierta al amanecer sabiendo que tienes muchas cosas que vivir y echa al olvido todo aquello que reniegas día tras día. 
Se generoso, asertivo, optimista y verás como tu punto de vista se va transformando, aunque las tormentas y los desiertos sigan ahí esperando a que te ahogues o te mueras caminando entre solares.
Ofrece lo que a ti te gustaría recibir; educación, generosidad, cariño y momentos especiales. 
Pelea por tus sueños y no los bautices de fracaso porque te colocan obstáculos y demasiadas cimas, tan altas como confusas. 
¿Quieres tú sueño? Pues lucha y guarda la bandera blanca, que nadie te va regalar nada, porque tus tesoros son más preciados si los consigues tú con tu esfuerzo y talento. 

Te aseguro que si tu comportamiento acepta ese automatismo tu vida irá tomando color, porque no es lo mismo vivir asociado al infierno y al dolor, que a un camino donde cabe la posibilidad de plantar flores y arco iris. 
En general, tenemos muchos súper poderes que hemos enterrado porque hemos dejado crecer sus enemigos por el miedo y el conformismo. 

Lo sé, el universo esta enfermo de muchos males. Crueles injusticias, eternas corrupciones, maltratos disfrazados, etc...
Pero si queremos cambiar este planeta, hagámoslo desde el epicentro de la existencia.
Sí queremos cambiar el rumbo de nuestro destino, hagámoslo desde el motor de que mueve esta grandiosa maquinaria. 
Si, desde nuestro interior. 
Hagámoslo; Disfrutemos de las pequeñas cosas, la belleza diaria, los encantos que recibimos sin ser consciente de ello... Hagámoslo, vamos a caminar con la cabeza alta, con paso firme y dispuesto a enseñar toda la grandeza que tenemos en el alma. 

Siempre he dicho que el ser humano se crece ante las adversidades.
¡Pues crezcámonos!
Ante los problemas, el sufrimiento, los dolores, las angustias, los robos...
Pero también, ante la majestuosidad de la vida, el sentimiento, la esperanza...

Si tú cambias y él también...
Sí yo cambió y tú...
Comprobarás que tu destino tendrá algo más que oscuridad.
Comprobaras que la tierra es un hogar digno para defender.

De ti depende. Afrontar la vida con el vaso vacío o lleno. Sí.. sí, lo digo bien, que a medias no nos sirve. Ya sabes, o los ciento en mi mano o mejor, los dejo volar...
Y todo con amor... siempre con AMOR. 

P.D. He cogido dos margaritas. Por eso de ser justo con mi corazón. 





















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