martes, 22 de septiembre de 2015

UN DÍA PERFECTO




Desde que irrumpió ya hace unos años con "Familia", opera prima y obra maestra de Fernando León de Aranoa, cada película que estrena se convierte en todo un acontecimiento. 

Sin duda, este director que despelleja a través de humor negro los recovecos del alma de los personajes, empezó en el séptimo arte con fuerza y éxito. A la nombrada "Familia", llegó "Barrio", un buen film que retrata las miserias de la sociedad a través de unos adolescentes. 
Y claro, sin dos no hay tres. 

Con "Los lunes al sol" tuvo el reconocimiento de la crítica del público y es, hasta la fecha, su mayor éxito. A destacar, ese monstruo de la pantalla llamado Luis Tosar. 


Tal vez porque "Princesas" y "Amador" (Sus siguientes películas) , me dejaron con un sabor agridulce, (Ambas mantienen su personalidad, pero las historias se estancan, pierden fuerza y los diálogos ingenio) "Un día perfecto" la esperaba con expectación. 
Ambientada en el conflicto de los Balcanes, la película se presenta como una road movie con aires de western. Más cerca de la comedia que del belicismo, "Un día perfecto" transcurre entre disfraces; Una cuerda, una pelota, un gordo flotando en un pozo, elementos que a simple vista distraen al espectador y que sin embargo, llevan la carga y el contenido de algo tan cruel como la guerra que se produjo en los países del este. 
Fernando León de Aranoa filma con pulso firme y transita por la risa (impagable Tim Robbins) para dibujar el dramatismo sin llegar a la lágrima ni a la melancolía. El elenco de actores, los cuales se reparten las emociones de una forma equilibrada(La chica-buena, la chica-que esta buena, el loco y el jefe), mantienen un buen ritmo de metraje donde quizá la música se hace excesiva en algunos momentos. 
 Divertida, reflexiva, profunda e irónica, "Un día perfecto" recupera el talento de su director y termina por ser un maravillosa película de humor negro (la secuencia del perro) y un drama social (la secuencia de la bandera) que aglutinan cine del bueno y sobre todo, un nuevo repaso a unas de las enésimas atrocidades que ha hecho el ser humano. 
Mención aparte, a Benicio del Toro, que como siempre lo borda. Esta vez, hasta saliéndose de sus típicos personajes. 












































sábado, 12 de septiembre de 2015

MANUAL DE LA FELICIDAD


Cada persona tiene su edificio de valores y sueños. 
Cada uno de nosotros elige un camino para conseguir esa sobada felicidad que sin embargo, pasa por nuestro lado como el tren que se lleva los recuerdos. 

Estamos tan sumidos en las prisas sociales y en el mercado del consumo, que hemos tirado por tierra todo aquello que nos lleva a tocar el cielo. 
Principios y deseos que se han diluido porque hemos seguido la cuerda que nos han lanzado desde arriba. El modelo de la sociedad, los patrones anclados, la leyes corporativas....
Somos tan obedientes que hemos olvidado la esencia que lleva nuestra alma y sobre todo, de quién somos y que buscamos en esta vida. 

La felicidad es relativa, pues para unos está en el norte y para otros en el sur. Algunos se bañan en el materialismo y otros prefieren ir desnudos por el mundo para vestir de emociones el armazón de su alma.
No voy a ser yo el que juzgue las formas de ser feliz, pero si voy a dar una serie de reglas que para mí son fundamentales para llegar a ese estado de alegría y paz. 
Tal vez esté en las antípodas de muchos que creen otras cosas, pero es que yo soy de los que piensan y sienten, que para llegar a la cima se debe empezar desde dentro. 

Mi manual de la felicidad:

––Se siempre sincero contigo mismo y nunca dejes que las mentiras construyan tu destino. Al tiempo,  si no lo haces, caerás en un espiral donde la ansiedad te ira matando poco a poco. 

––Se consciente del día a día, valora lo que el universo nos brinda y siéntelo, disfrútalo y agradece cada minuto vivido. 

––No te ancles en la rutina y te dejes llevar por la corriente social. Crea circunstancias y haz que esa monotonía tenga riqueza diaria. Recuerda, todo depende de ti. 

––Esta bien que tus sueños sean materiales (Un coche, una casa en la playa, etc), pero no olvides lo que mueve todo ese camino hasta llegar a tu fin. En el trayecto está realmente tu ilusión y felicidad. 

––Valora la cosas positivas, las buenas, las que valen y no caducan. Tu familia, tus amigos y tú mismo. 

––Se generoso, humilde, sencillo... Lo que das es lo que recibes. Hazlo escarbando en el corazón, donde hemos arrinconado la belleza del ser humano por detalles sin importancia. 

––Se optimista, esperanzador y ves a por tus deseos con la seguridad de que están ahí esperándote. Si no los consigues, no es porque no puedas, si no porque la vida evoluciona y las cosas se transforman y no encajan con nuestros pasos. 

––Acepta el dolor, el sufrimiento y aunque se llore y caigamos al barro durante un tiempo, hay que seguir luchando. No hay que tener miedo a sufrir (Entiendo que hay momentos muy difíciles de superar), solo hay que saber que hay estados que se deben cruzar para seguir progresando. 

––El amor; Exprésalo, siéntelo, grítalo, etc!! Es el motor, la brújula, el recorrido y la meta de cualquier cosa que hacemos en este mundo. Si no vivimos el tesoro del sentimiento pocas posibilidades habrá de que hallemos la isla de nuestros sueños. 

––Aprecia los simples detalles, la cosas sencillas. A veces en esos momentos se fomenta la primera semilla de tus propósitos. Vívelo con la misma intensidad e importancia. ¡Es la vida lo que vives!!

––No te vayas de este mundo sin decir te quiero a todos aquellos que han dibujado un sonrisa, han robado tus latidos, han pintado tu tiempo de colores, han abrazado con el alma, han llorado con tus lágrimas... etc... etc... 

La felicidad es una actitud más y no depende de nadie más que de tu comportamiento, tu forma de visualizar la vida y tus hechos cotidianos. El resto, son etiquetas, leyes, patrones, doctrinas y paradigmas. 

Ahora dime; ¿Quieres ser feliz?