sábado, 12 de septiembre de 2015

MANUAL DE LA FELICIDAD


Cada persona tiene su edificio de valores y sueños. 
Cada uno de nosotros elige un camino para conseguir esa sobada felicidad que sin embargo, pasa por nuestro lado como el tren que se lleva los recuerdos. 

Estamos tan sumidos en las prisas sociales y en el mercado del consumo, que hemos tirado por tierra todo aquello que nos lleva a tocar el cielo. 
Principios y deseos que se han diluido porque hemos seguido la cuerda que nos han lanzado desde arriba. El modelo de la sociedad, los patrones anclados, la leyes corporativas....
Somos tan obedientes que hemos olvidado la esencia que lleva nuestra alma y sobre todo, de quién somos y que buscamos en esta vida. 

La felicidad es relativa, pues para unos está en el norte y para otros en el sur. Algunos se bañan en el materialismo y otros prefieren ir desnudos por el mundo para vestir de emociones el armazón de su alma.
No voy a ser yo el que juzgue las formas de ser feliz, pero si voy a dar una serie de reglas que para mí son fundamentales para llegar a ese estado de alegría y paz. 
Tal vez esté en las antípodas de muchos que creen otras cosas, pero es que yo soy de los que piensan y sienten, que para llegar a la cima se debe empezar desde dentro. 

Mi manual de la felicidad:

––Se siempre sincero contigo mismo y nunca dejes que las mentiras construyan tu destino. Al tiempo,  si no lo haces, caerás en un espiral donde la ansiedad te ira matando poco a poco. 

––Se consciente del día a día, valora lo que el universo nos brinda y siéntelo, disfrútalo y agradece cada minuto vivido. 

––No te ancles en la rutina y te dejes llevar por la corriente social. Crea circunstancias y haz que esa monotonía tenga riqueza diaria. Recuerda, todo depende de ti. 

––Esta bien que tus sueños sean materiales (Un coche, una casa en la playa, etc), pero no olvides lo que mueve todo ese camino hasta llegar a tu fin. En el trayecto está realmente tu ilusión y felicidad. 

––Valora la cosas positivas, las buenas, las que valen y no caducan. Tu familia, tus amigos y tú mismo. 

––Se generoso, humilde, sencillo... Lo que das es lo que recibes. Hazlo escarbando en el corazón, donde hemos arrinconado la belleza del ser humano por detalles sin importancia. 

––Se optimista, esperanzador y ves a por tus deseos con la seguridad de que están ahí esperándote. Si no los consigues, no es porque no puedas, si no porque la vida evoluciona y las cosas se transforman y no encajan con nuestros pasos. 

––Acepta el dolor, el sufrimiento y aunque se llore y caigamos al barro durante un tiempo, hay que seguir luchando. No hay que tener miedo a sufrir (Entiendo que hay momentos muy difíciles de superar), solo hay que saber que hay estados que se deben cruzar para seguir progresando. 

––El amor; Exprésalo, siéntelo, grítalo, etc!! Es el motor, la brújula, el recorrido y la meta de cualquier cosa que hacemos en este mundo. Si no vivimos el tesoro del sentimiento pocas posibilidades habrá de que hallemos la isla de nuestros sueños. 

––Aprecia los simples detalles, la cosas sencillas. A veces en esos momentos se fomenta la primera semilla de tus propósitos. Vívelo con la misma intensidad e importancia. ¡Es la vida lo que vives!!

––No te vayas de este mundo sin decir te quiero a todos aquellos que han dibujado un sonrisa, han robado tus latidos, han pintado tu tiempo de colores, han abrazado con el alma, han llorado con tus lágrimas... etc... etc... 

La felicidad es una actitud más y no depende de nadie más que de tu comportamiento, tu forma de visualizar la vida y tus hechos cotidianos. El resto, son etiquetas, leyes, patrones, doctrinas y paradigmas. 

Ahora dime; ¿Quieres ser feliz?










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