lunes, 23 de enero de 2017

EL TALISMAN DE LOS ESPEJOS; JUANJO DIAZ TUBERT




Una de los elementos que aprecio más en un autor es la capacidad de sorprender al lector sin perder el hilo conductor de la trama.  Juanjo Diaz Tubert, con El talismán de los espejos lo consigue, aunque para ello se suicide con un planteamiento desenfadado y osado que al final, resulta superior y efectivo. 

La novela arranca como una comedia negra, donde el humor absurdo se adueña del personaje y de las escenas, múltiples y apocalípticas, que enseñan un país sin rumbo y sin orden. Quizá esta metáfora sirva para el personaje principal, un hombre que viaja de un lado para otro con la única intención de comprender el sentido de su vida. Llenar su memoria de recuerdos y recuperar lo que perdió por culpa de una guerra, le servirá —aquí está la clave de la historia—para encontrarse a sí mismo, para  perdonar y conocer al hombre que le empujó a emprender esta travesía y sobre todo, a acercarse a la persona más importante de su vida y que empieza perdiéndolo y termina ganándolo.

Cruzada la frontera de estos primeros e hilarantes episodios —probablemente es la parte más floja—, El talismán de los espejos se convierte en una magnífica aventura apoyada en dos temas fundamentales: La guerra y su ejercito del aire y el tema personal. 
Juanjo Diaz Tubert se sumerge de forma magistral en los sordos y oscuros sucesos que ocurrieron en aquella época —fechas, lugares, etc— a la perfección y en los diferentes tipos de aviones que se utilizaban en aquel tiempo—documentado y estudiado— y se adentra en las entrañas de los pilotos que sufrían las de Caín para sobrevivir, para matar o para intentar olvidar. 
Dentro de ese infierno, enseña un elenco de personajes que presentan sus demonios como cualquier ser humano que ha vivido una tragedia. Con humor, con locura y con tradiciones históricas y traumas psicológicos. 
El Talismán de los espejos está escrita con un ritmo fresco, ágil y su narración es original y genuina. Juanjo Diaz Tubert habla del poso que deja un acontecimiento bélico, de la pérdida de identidad, de los miedos, del  sufrimiento, de la muerte y de la decadencia de un país y de una ciudad llamada Barcelona. 
Y sorprende, mucho. En cada capitulo y en cada giro argumental.
Sorprende, porque siendo algo tan trascendental y serio, lo hace con gracia, con arte y por supuesto, con corazón. 

Lo mejor: Como describe las miserias de la ciudad de Barcelona y el alma de los personajes, rotos y heridos por dentro. 

Lo peor: Las primeras páginas, frenéticas y ambiguas pueden llegar a descolocar al lector. 

Nota: 7